Tu sonrisa me noquea sin piedad,
Suena como una campana en mi oscuridad.
Recubre cada escarcha de mi ceniza y la levanta, la enciende para volver a arder.
Arde en caída, derramada, destruida.
Arde toda el alma mía.
Ya no es sinfonía, no es paz ni es esperanza.
Es un silencio estrepitoso.
El sordo ruido del vacío.
Es el olvido en mi recuerdo.
Es el amor con el que te libero mientras ruego un segundo más al Dios del trueno,
Que me deje ir de este pozo tan frío.
Que me deje salir del profundo sinsentido.
Tan poco valgo en mi presente?
Qué clase de amor desgarra el interior hasta la muerte?
No quedan restos de mi antigua humanidad.
No queda un suspiro de tu boca y mi humedad.
Sigue golpeando esa campana escandalosa.
Rompe mi psiquis, astilla mi coraza, me destroza.
Que suene en altura tu gloria.
Quiero tu felicidad en mi memoria.
Sano sin quererte perder
Sólo espero que te rías sin querer.
El amor libre es darle ese placer,
De anhelarlo feliz aunque no esté con él.
Natalia
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tu opinión