Ir al contenido principal

Danzando con mis demonios

Necesito dejarlo en algún lado porque no se cómo termina esto. Estoy peleando conmigo misma, como si alguien más quisiera salir de mi cuerpo. Estoy callandome a los gritos, tratando de entender que no estoy sola. Siento ganas de vomitar. Me duele el cuerpo. No hice nada, no quiero hacer nada. Los pensamientos de mierda están ahí. La puta cabeza en espiral, la radio interna que me dice que todo lo hago mal y yo me miro en el espejo y le hago sh sh sh con el dedo. Que se calle, que es mentira. Nada de esto existe. Es sólo un rato, es sólo un rato y se termina. No hay abrazo que pueda contener este alud de fuego líquido. Me arden las mejillas, siento que voy a lanzar a un ser oscuro de brea por la boca. No sé qué me pasa. No alcanza que me digan que soy buena, no alcanza reconocerme todo lo que estoy haciendo bien, no alcanza verme y pensar que soy linda, no alcanza y lloro con el aire cortado en los pulmones. Es como si alguien se hubiera muerto como si yo estuviera muriendo. Cómo si no existiera de forma de batallar esta guerra entre mente y sentimientos. Cómo hacen lo que no lloran? Cómo hacen los que no sienten? Cómo hacen lo que no valoran? Cómo hacen? Por favor, no entiendo. Sigo diciéndome basta, sigo pensando que sólo es un momento, pero sigo intentando entender qué mierda me pasa y menos sentido le encuentro. 
No quiero existir más, estoy cansada. Realmente quiero tirar la toalla. Voy a llorar abajo del agua, quiero calmarme y por eso escribo. Pongo música, me sigo bajando a tierra. Quiero contarle al mundo lo horrible que es vivir con uno mismo cuando no sabe controlar lo que está sucediendo en su desbalance químico. Ojalá algún día lo entiendan.
Necesito un respiro. Extraño el agua. Extraño el río, extraño el mar y siento todo muy lejos. Me pesa el pensamiento. No quiero esto. Cómo puedo hacer música, crear, ser humilde, copada, dar abrazos, amar tanto, dar consejos y por dentro estar sintiendo que sólo repito mentiras porque la vida no tiene sentido alguno?
Ya no puedo confiar en mí.
Natalia.

Comentarios

Entradas populares de este blog

dualidad por experiencia

 Un día la vida agarró y me dijo: Nati, sabés qué? Tomá. Después de llorar y morir, de tocar el fondo del fondo del abismo, de surcar en esos mares tortuosos de tu azabache inconsciente. Después de romperte en tantas astillas posibles, después de dolerlo todo, después de ser un reutilizado juguete, después de entregarte a mi confiando en nada... tu premio, pendeja. Y miro el todo, la nada, el amor, la personificación, la valentía, la apuesta, la alegría, la plenitud, el futuro... y el pánico. Qué mierda hace acá el pánico cuando estoy recibiendo mi premio? La duda, la incertidumbre, la pregunta con su respuesta, la experiencia, los engaños, el pasado tan pisoteado, qué hace estorbando? No te quiero, no te acepto, te quiero lejos. Nati confió en el dolor, en toda la tierra que masticó. Abracé la soledad y ahora mierda que la extraño! Tengo todo, mi fortuna impensada, mis palabras tan feroces y acertadas, me amaba, me ama. No me equivoqué. Todo lo que hice, lo hice tan mal y tan bien...

7 days to the wolves (nightwish)

Parece una pavada pero qué liviano es todo cuando te das cuenta que haces las cosas bien. Definitivamente entendí mi error, pero también encontré la bandera roja que se disfrazaba. Su perfil no mentía "wolf in sheep clothes"  Pero ya no soy Caperucita

Kokoro

La madrugada me despertó de un sobresalto Y una alarma interna me dijo hacia dónde tenía que mirar Encontré lo que necesitaba y me dispuse decidida a hacer ese ritual Esta vez no lloré, ya solté tanto estos días que quedé seca internamente Desconozco qué pasará en un futuro Pero se que no quiero aferrarme más a esperanzas que me dejan a media máquina en la vida Me gusta mi versión plena, y la extraño hace mucho tiempo Es verdad que me aferré a esa frase que tanto repetíamos y la creí, realmente para mí tenía todo el peso del amor que no nos decíamos "de acá no me pienso ir" y sin embargo, directamente desapareciste. Ya no me sirve ni quiero entrar a revolver las fallas. Hice lo que podía y lo acepto así. No se si me equivoqué, pero fui fiel a mis emociones y eso ya me devuelve la paz que necesito. No es igual a la paz que me daba el nosotros. Esa paz me devolvía el alma al cuerpo. Esta paz sólo me permite soltarte tranquila. Todavía me queda mucho por recorrer, pero no voy a ...