Soñé, estabas ahí.
Existías.
Existís.
Debe haber sido la lista de requisitos.
En todas estabas,
sólo una fallaba.
Qué canallada!
Los besos, los abrazos,
las risas, eso:
LAS RISAS.
No hay nada más caliente que un beso,
una risa,
honesta, abierta,
sencilla,
felíz.
Claro, para mí.
Hoy se qué busco, qué quiero y qué no.
Quizás alguien piense:
Pobre, está sola, qué garrón.
Error, señor.
Error.
No sé quién nos metió que la vida se hace de a dos.
Somos seres sociales, no propiedades.
Tragué por años ese verso.
Me lo creí, en serio.
Me casé con eso.
Y desperté.
La vida no es lo que está mal,
lo que está bien,
lo políticamente correcto.
La vida es, punto.
Vos la hacés,
Buena?
Mala?
Satisfactoria o ingrata.
Depende de vos.
Depende de mi.
Ya no espero que alguien aparezca,
Que alguien me rescate,
Que me enamore,
O me enloquezca.
Para loca yo ya estoy.
No hay rescate sin prisión
Y para magia la creo yo.
No quiero más cuentos,
qué eso quede en los libros.
Yo estoy para ser real,
Para vibrar, reír y soñar.
Pero aferrada a mis principios,
Reclinando, cuando se me cante,
mi moral.
No soy inmortal.
Pero quieta no me quedo más.
Se aburrió la princesa que se deja llevar.
Hay límites para la ansiedad
Y los voy a usar
para poder volar
en paz.
El sistema que me educó estaba bastante mal, es tiempo de arreglarlo, torcerlo.
Cuestionarlo.
Con respeto.
La empatía a veces me apaga,
pero destaco que cada uno es particular.
No sabemos qué hay atrás de las miradas,
pocos podemos llegar a entender los gestos.
La humildad NUNCA está de más.
Basta de pensar.
Hora de hacer.
Hora de amar.
Renacer.
Crear.
Ser.
Bailar más.
Con la vida,
muertos de risa.
Es hora de volver
a aprender a caminar.
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tu opinión