Puedo observarte por segundos, minutos, horas, un día o dos enteros. Puedo detallar cada registro grave de tu voz quejosa. Puedo delimitar las arrugas de tu rostro y podría, si me dejaras, contar tus canas. Puedo, podría, porque hay una especie de manto protector, una coraza invisible, que nos separa, nos aleja, nos distancia. Hay kilómetros de suspiros entre vos y yo, un mar infinito de inmensa nada. Por este lado de la isla, en esta orilla te espero sentada, mirando, soñando o reprochandome callada. Del otro extremo tu sonrisa, esa que es tan triste y apagada como tus ganas. Y te miro, y no me ves, no me dedicas ni una palabra. Se supone que está todo bien, que acá hay amor, pasión, futuro, esperanza. Pero yo veo un espiral, cíclico, venenoso, en aumento, que puede hacer un remolino y un día desatar un huracán. La pregunta es, quién cargará la nube hasta el punto de hacerla llorar?
Destesto entender que convivir no es amar, que limitar no es vivir, que amar es sonreír y acá sucede todo eso que no es amar.
Cada día me convenzo más y me cuestiono el doble, por qué es tan difícil ver algo positivo en este hombre?
Debo ser yo, yo y mis no limitaciones, o él con la estructura perfecta de un cuadrado anticuado, de lo que hay que, de lo que está mal, de lo que me enseñó "mamá".
Rompe ese maldito cascarón de una vez! Ser responsable no es madurar, sé responsable de vos, de tus sentimientos, de tu desinterés personal.
Una vida sin pasión, es una vida lineal, chata y aburrida, y yo, no quiero esa vida.
Un día la vida agarró y me dijo: Nati, sabés qué? Tomá. Después de llorar y morir, de tocar el fondo del fondo del abismo, de surcar en esos mares tortuosos de tu azabache inconsciente. Después de romperte en tantas astillas posibles, después de dolerlo todo, después de ser un reutilizado juguete, después de entregarte a mi confiando en nada... tu premio, pendeja. Y miro el todo, la nada, el amor, la personificación, la valentía, la apuesta, la alegría, la plenitud, el futuro... y el pánico. Qué mierda hace acá el pánico cuando estoy recibiendo mi premio? La duda, la incertidumbre, la pregunta con su respuesta, la experiencia, los engaños, el pasado tan pisoteado, qué hace estorbando? No te quiero, no te acepto, te quiero lejos. Nati confió en el dolor, en toda la tierra que masticó. Abracé la soledad y ahora mierda que la extraño! Tengo todo, mi fortuna impensada, mis palabras tan feroces y acertadas, me amaba, me ama. No me equivoqué. Todo lo que hice, lo hice tan mal y tan bien...
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tu opinión