Un dejo de luz centellaba en sus ojos, cierta mezcla de pasión y demonio se ocultaba detrás de tanta dulzura.
Quizás era pura inocencia lo que escondía en su alma, pero los hechos demostraron un final oscuro.
No se sabe si el destino, dios o el mismo diablo, pusieron en sus manos esa equivoca decisión.
Todo era cuestión de tiempo, se lo dijo su sombra, se lo anticipó su razón.
Pero no hay quien detenga el impulso y un impulso incierto calmó su dolor.
Sus brazos exhaustos se abrieron al cielo, clamando en silencio, infinito perdón, pues el acto futuro a su hecho, será otro pecado para estar con dios.
No sabe si hay quien espere, ese cuerpo vencido de tanto sufrir.
Si algún cuerpo, también maltratado, pero ya inerte, le ayude a dormir.
Será esta vez su último verso, su última canción, el final del cuento... o quizás no.
Sin embargo, ya no quiere saberlo, y su cuerpo voló al viento, hacia las olas sin sol.
NJM Nienna.
Está re bueno amor :)
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