Ir al contenido principal

Empezando un cuento

Era una noche desierta, fría, nublada, ventosa y patética. ¡No hay nada mas aburrido en este mundo que una maldita noche como estas! ¡Uuuuuy! Ellos se piensan que afuera sólo hay ladrones, violadores, acosadores y drogadictos! ¿A caso mi padre es así? ¿o mi madre? ¿o mi hermano mayor? ¿o yo? ¡NO! Y tampoco mis amigos, entonces... ¿por qué mi vida es taaan aburrida? ¿por qué no puedo salir a jugar con ellos? ¿qué tienen que me falta? ¿o hay algo que me sobra? Es siempre lo mismo, todos los días, todas las noches, "hoy no Clarie, con suerte mañana querida, entiende que no es seguro salir a la calle en estas circunstancias". Pero ¿qué circunstancias? Soy una adolescente normal, con amigos normales y una vida normal, ¡¿cuál es el maldito problema?! y nadie, nunca, jamás, ni por mas por favores ni nada, supo contestar. Así que, cuando mamá y papá no estaban, me escapé. Sí, quizás no fue la decisión mas inteligente pero tenía que saber qué es lo que ocurría, qué acechaba en el aire puro del jardín al cual no podía salir, y caminé, caminé, caminé, caminé, caminé, me agoté, hacía mas o menos un kilómetro de caminata y nada había ocurrido, ni terremotos, ni astronautas, ni drogadictos, ni violadores, ni perros hambrientos, ni gatos salvajes, ni vecinos locos, ni conductores ebrios, nada, nada, naaada fuera de lo común. Era un día NORMAL y nadie me perseguía, nadie me decía que no, nadie me decía qué hacer ni qué dejar de hacer, nadie molestaba mi tranquila paz, ni si quiera la lluvia que golpeaba mi cabello me hacía enfurecer. ¡Todo marchaba tan pero tan bien! Hasta que él apareció... Un gato, si, un simple y solitario gato negro, hermoso, tranquilo, un gato tan pero tan normal que dejaba de serlo, siempre tuve adoración a los gatos, siempre sentí que me mantenían a salvo, pero este gato escondía algo que sentí en el aire, este gato... no lo era.
En el preciso instante en que volteé mi cabeza, al gato había desaparecido dejando en mi mente el triste recuerdo a la soledad. Al no ver el gato miré al rededor: ¿dónde estaba?...

- To be continue -
Natalia Jaqueline Martínez

Hasta acá llegó mi imaginación hoy, voy a dormir y a seguir mañana, este va a ser mi proyecto este año, a parte de poder encontrar en la música mi destino y mantener mi trabajo. Si es posible hacer lo suficiente como para llegar a un libro, sería más que hermoso, el tiempo dirá :)

Comentarios

  1. YYY??? Seguilo que no sé que pasa con el cat :/ jeje. Andá armando el librito ;) :D te amo!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Gracias por tu opinión

Entradas populares de este blog

dualidad por experiencia

 Un día la vida agarró y me dijo: Nati, sabés qué? Tomá. Después de llorar y morir, de tocar el fondo del fondo del abismo, de surcar en esos mares tortuosos de tu azabache inconsciente. Después de romperte en tantas astillas posibles, después de dolerlo todo, después de ser un reutilizado juguete, después de entregarte a mi confiando en nada... tu premio, pendeja. Y miro el todo, la nada, el amor, la personificación, la valentía, la apuesta, la alegría, la plenitud, el futuro... y el pánico. Qué mierda hace acá el pánico cuando estoy recibiendo mi premio? La duda, la incertidumbre, la pregunta con su respuesta, la experiencia, los engaños, el pasado tan pisoteado, qué hace estorbando? No te quiero, no te acepto, te quiero lejos. Nati confió en el dolor, en toda la tierra que masticó. Abracé la soledad y ahora mierda que la extraño! Tengo todo, mi fortuna impensada, mis palabras tan feroces y acertadas, me amaba, me ama. No me equivoqué. Todo lo que hice, lo hice tan mal y tan bien...

7 days to the wolves (nightwish)

Parece una pavada pero qué liviano es todo cuando te das cuenta que haces las cosas bien. Definitivamente entendí mi error, pero también encontré la bandera roja que se disfrazaba. Su perfil no mentía "wolf in sheep clothes"  Pero ya no soy Caperucita

Kokoro

La madrugada me despertó de un sobresalto Y una alarma interna me dijo hacia dónde tenía que mirar Encontré lo que necesitaba y me dispuse decidida a hacer ese ritual Esta vez no lloré, ya solté tanto estos días que quedé seca internamente Desconozco qué pasará en un futuro Pero se que no quiero aferrarme más a esperanzas que me dejan a media máquina en la vida Me gusta mi versión plena, y la extraño hace mucho tiempo Es verdad que me aferré a esa frase que tanto repetíamos y la creí, realmente para mí tenía todo el peso del amor que no nos decíamos "de acá no me pienso ir" y sin embargo, directamente desapareciste. Ya no me sirve ni quiero entrar a revolver las fallas. Hice lo que podía y lo acepto así. No se si me equivoqué, pero fui fiel a mis emociones y eso ya me devuelve la paz que necesito. No es igual a la paz que me daba el nosotros. Esa paz me devolvía el alma al cuerpo. Esta paz sólo me permite soltarte tranquila. Todavía me queda mucho por recorrer, pero no voy a ...