Había una vez comenzaba este cuento
y en varios segundos captó mi atención,
no tenía reyes ni un lindo recuerdo,
sino una loca: Analía Canción.
Ella caminaba por la blanca flora
en la espera de un hijo, se creía un varón,
en su camino se olvidó de la hora
y ya fue muy tarde cuando se acordó.
Analía Canción tenía mucho coraje,
a pesar de no haber jamás visto el sol,
pues ella era ciega, de bajo linaje,
y sin embargo nada la entristeció.
Ella cantaba todas las mañanas
esperando que alguien le siguiera el son,
pero nunca cantaron ni aves ni arañas,
la melodía que ella cantó.
Su hijo esperado ya estaba naciendo,
pobre, sin padre y con poca ilusión,
pero ella siguió siempre sonriendo
para que su niño sepa la lección.
Analía Canción siempre tenía fuerzas,
de dónde las sacaba no lo sabe ni Dios,
y aunque la colgaron por extrema rareza
su cabeza al suelo nunca rodó.
Tenía el don de poseer a los seres
era una musa de inspiración,
quién sabe cómo tuvo los poderes,
de cambiar el sonido por emoción.
Analía desapareció por arte de magia
y su apellido se volvió una pasión,
ahora es aquello que se contagia,
cuando te atrapa una Canción.
Su hijo creció muy fuerte y muy sano,
por si te preguntabas te voy a contar:
lo adoptó el Rey de Vallejano
y por su madre aprendió a cantar.
y en varios segundos captó mi atención,
no tenía reyes ni un lindo recuerdo,
sino una loca: Analía Canción.
Ella caminaba por la blanca flora
en la espera de un hijo, se creía un varón,
en su camino se olvidó de la hora
y ya fue muy tarde cuando se acordó.
Analía Canción tenía mucho coraje,
a pesar de no haber jamás visto el sol,
pues ella era ciega, de bajo linaje,
y sin embargo nada la entristeció.
Ella cantaba todas las mañanas
esperando que alguien le siguiera el son,
pero nunca cantaron ni aves ni arañas,
la melodía que ella cantó.
Su hijo esperado ya estaba naciendo,
pobre, sin padre y con poca ilusión,
pero ella siguió siempre sonriendo
para que su niño sepa la lección.
Analía Canción siempre tenía fuerzas,
de dónde las sacaba no lo sabe ni Dios,
y aunque la colgaron por extrema rareza
su cabeza al suelo nunca rodó.
Tenía el don de poseer a los seres
era una musa de inspiración,
quién sabe cómo tuvo los poderes,
de cambiar el sonido por emoción.
Analía desapareció por arte de magia
y su apellido se volvió una pasión,
ahora es aquello que se contagia,
cuando te atrapa una Canción.
Su hijo creció muy fuerte y muy sano,
por si te preguntabas te voy a contar:
lo adoptó el Rey de Vallejano
y por su madre aprendió a cantar.
Natalia. J. Martínez
Quien canta, sus males espanta. (Miguel de Cervantes Saavedra)

beio! como tú :)
ResponderEliminarno dejás de sorprenderme, te quieroooo ♥
¡Me faltó aclarar! Vallejano es, al igual que todo lo escrito, inventado, pero es la suma se Valle y Lejano. Ahora, ¿por qué decidí aclararlo?... no sé.
ResponderEliminarAy! Gracias JU!, no se por qué no hay "me gusta" en blogger jajaa, te quiero mas!! ♥
ResponderEliminarQue imaginación tenés caramba, está re lindo cielo. Ya estoy tramando un lindo plan para raptarte y hacerte escribir un librito chiquito, tipo 600 hojas, como para empezar con el éxito más exitoso (valga la redundancia) desde Hayi potter. Te amo!
ResponderEliminarJu: me mata el beio como tu a lo cathy fulop :P
ResponderEliminarAmor:
1) yo tmb te amo ♥
2) ni en pedo escribo tanto :) si querés recopilamos lo q tengo en el blog y le sumamos muchas fotos para rellenar espacios (? jaja, igual me falta terminar el cuento ese raro que soñé :O se viene el exito de los exitos, pero me falta mas imaginacion :/ ya va a salir :)
Gracias a amboooos, les voy a dedicar mi libro se los prometo 8) jaja