Un día la vida agarró y me dijo: Nati, sabés qué? Tomá. Después de llorar y morir, de tocar el fondo del fondo del abismo, de surcar en esos mares tortuosos de tu azabache inconsciente. Después de romperte en tantas astillas posibles, después de dolerlo todo, después de ser un reutilizado juguete, después de entregarte a mi confiando en nada... tu premio, pendeja. Y miro el todo, la nada, el amor, la personificación, la valentía, la apuesta, la alegría, la plenitud, el futuro... y el pánico. Qué mierda hace acá el pánico cuando estoy recibiendo mi premio? La duda, la incertidumbre, la pregunta con su respuesta, la experiencia, los engaños, el pasado tan pisoteado, qué hace estorbando? No te quiero, no te acepto, te quiero lejos. Nati confió en el dolor, en toda la tierra que masticó. Abracé la soledad y ahora mierda que la extraño! Tengo todo, mi fortuna impensada, mis palabras tan feroces y acertadas, me amaba, me ama. No me equivoqué. Todo lo que hice, lo hice tan mal y tan bien...
Te recomiendo explotar...que se yo
ResponderEliminarmuchas veces es mejor ir con la verdad por mas pesada que caiga, porque no solo la situacion se pueden enrredar mas sino que al final te lleva a explotar y eso mucho mas peligroso, para vos y la gente que te rodea.Bueno por lo menos cuando exploto yo es asi jaja
ResponderEliminarLlega un punto que bancarse las cosas solo para no joder a alguien mas duele demasiado.
NO TE GUARDES MAS NADA
te amoo