Si en la vida hay momentos en los que vale mucho la pena recordar, son tantos los que con vos encuentro que no se por donde empezar. Quizas tuvimos peleas, quizas hubo mas risas, quizas muchos consuelos y quizas alguna distancia, pero siempre supimos llevarlo, siempre sabemos que pase lo que pase, estamos. Es raro despedirse tanto de alguien que sabes que no se va para siempre, pero es tan grande el oceano, que da miedo perderse. Se que no es un adios, es un simple hasta luego, se que no pierdo tu confianza ni tu voz, pero por un tiempo desaparece el cuerpo y bien como dice Arjona, uno no esta donde el cuerpo, sino donde mas lo extrañas... y aca creeme que vas a poblar la ciudad de la plata. No tengo frases que me ayuden a pensar, estoy en cero, sin caer en que ya te vas quizas cuando no estés, se derrame agua salada de algun lagrimal. Siento felicidad y tristeza, pero una tristeza pasajera y una felicidad inmensa, porque no hay algo que haga mas feliz a una persona, que ver a alguien que uno quiere demasiado, completamente feliz. Sé que te aproveche cuando vi la oportunidad y cuando vi que te ibas y senti en momentos volver el tiempo atras. Pero se que te llevas los mejores recuerdos y los peores tambien, pero cada tantos escalones, hay un descanso y cuando los buenos momentos son mas fuertes, los escalones quedaron abajo. Todavia no te fuiste y ya quiero que vuelvas para que me cuentes todo de allá, para que me hagas reir con esas anecdotas que vas a traerme y para pasar otro lindo momento juntas. Tengo ganas de ver fotos y de verte sonriendo en ellas o por lo menos verte reir cuando las veas. Son tantas veces las que estuviste para mi, que siento que te debo mucho.
Yo no rezo, no creo, ni juro, pero si espero y deseo que nunca perdamos la amistad que tenemos. Gracias por todos los momentos juntas que ya vivimos y por todos lo que tengan que venir. Te voy a EXTRAÑAR MUCHO, te QUIERO MUCHISIMO!
Un día la vida agarró y me dijo: Nati, sabés qué? Tomá. Después de llorar y morir, de tocar el fondo del fondo del abismo, de surcar en esos mares tortuosos de tu azabache inconsciente. Después de romperte en tantas astillas posibles, después de dolerlo todo, después de ser un reutilizado juguete, después de entregarte a mi confiando en nada... tu premio, pendeja. Y miro el todo, la nada, el amor, la personificación, la valentía, la apuesta, la alegría, la plenitud, el futuro... y el pánico. Qué mierda hace acá el pánico cuando estoy recibiendo mi premio? La duda, la incertidumbre, la pregunta con su respuesta, la experiencia, los engaños, el pasado tan pisoteado, qué hace estorbando? No te quiero, no te acepto, te quiero lejos. Nati confió en el dolor, en toda la tierra que masticó. Abracé la soledad y ahora mierda que la extraño! Tengo todo, mi fortuna impensada, mis palabras tan feroces y acertadas, me amaba, me ama. No me equivoqué. Todo lo que hice, lo hice tan mal y tan bien...
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tu opinión